A Adam Zagajewski como doy cuenta en este otro post le conocí un día que fui a la biblioteca con ganas de encontrar algo y tuve la suerte de encontrar a Zagajewski, cuando lo leí quedé sorprendido, él es uno de mis poetas favoritos. Alma
Ya se nos permite usar tu nombre.
Ya sabemos que eres inefable,
anémica, muy quebradiza y sospechosa
de las misteriosas culpas de la infancia.
Sabemos que ya no se te permite vivir
ni en la música ni en los árboles al apagarse el sol.
Sabemos (más bien nos han dicho)
que ya no estás en ningún sitio, en absoluto.
Pero, con todo, oímos tu voz cansada
en el eco, en la queja y en las cartas
que nos escribe, desde el desierto griego, Antígona.
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